¿Me amas?
Acrílico sobre tela
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Tercer acto
Acrílico sobre tela
150 x 120 cm

Ciclo de vida
Acrílico sobre tela
150 x 120 cm

Elixir del amor
Acrílico sobre tela
200 x 200 cm

Contemplar la pintura de Jaime Belkind es participar en la creación, ser testigo de la evolución que se desata en cada una de las partículas de la materia. La revolución cromática desarrollada en cada uno de sus lienzos compromete un minúsculo reflejo de las leyes de la vida de los organismos, de cada entidad representada en esta dimensión.

A su pasión por el ejercicio de la medicina le debe Jaime dos aportaciones primordiales en su obra artística: la primera es la anarquía del rigor, de la estructura, rebelarse de la exactitud con la que se trabaja en la medicina. De ahí que la manifestación más obvia en su evolución pictórica sea el exacto opuesto: el abstraccionismo. El otro elemento fugado del campo clínico al artístico es la fijación por escudriñar en lo más íntimo y minúsculo de la materia, la esencia de las cosas.